Ansiedad

Mientras transitas por este largo viaje que es la vida, puedes emprender el camino de la ansiedad a la paz.

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Muchas de las cuestiones de la vida pueden causarnos ansiedad; temas como decepción, rechazo o lo que nos sucederá al morir. Podemos ponernos ansiosos por nuestra seguridad económica, o por lo que puede llegar a pasar en nuestras relaciones. Ansiosos por algo que ocurrió en el pasado y por cómo eso afecta nuestro presente. Una cosa es estar inquietos por una situación pero, si no tratamos con ese sentimiento, posiblemente crecerá hasta convertirse en preocupación y temor, y nos robará el gozo de la vida.

El problema con la ansiedad es que la vida te presenta situaciones que no puedes manipular o arreglar. No puedes controlar cada situación o persona en tu vida. No puedes torcer cada situación para que resulte tal como deseas. Y tienes que admitir que hay veces en las que ni siquiera puedes controlar tus propias emociones y sentimientos. Cuando luchas con temas que te causan ansiedad, puedes intentar seguir tus sentimientos y tus criterios personales. Pero ¿quién te asegura que tus sentimientos son veraces o que tus criterios te llevarán a conseguir los resultados que deseas?

La vida sería mucho más sencilla si tuviéramos a alguien que la transitara a nuestro lado y nos mostrara cómo hallar la respuestas de la vida para nuestras ansiedades, que nos ayudara a encontrar la paz verdadera.

¡Estoy aquí para decirte que esa persona existe! Su nombre es Jesús. Jesucristo vino a la Tierra hace más de dos mil años atrás para mostrarnos el amor de Dios el Padre. Él no vino para implantar otra religión más. Vino para pagar el castigo de nuestra desobediencia a Dios y a darnos nueva vida. La Biblia cita a Jesús diciendo: "Mi paz os dejo, mi paz os doy … No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo"

¿Sabes?, Jesús es la única persona en la historia del mundo que está capacitado para hacer esa declaración. Él sabía lo que era estar en situaciones que están fuera de control. Tuvo amigos íntimos que lo traicionaron, que lo abandonaron en el peor momento. Si una persona en el mundo tuviera motivos –buenos motivos para sentirse preocupado– ese era Jesús. Pero Él venció la ansiedad y los sentimientos de no tener el control por medio de someter su voluntad a Dios.

Jesús oró a su Padre Dios y le dijo: "No se cumpla mi voluntad, sino la tuya". Lo que Jesús hizo fue humillarse a sí mismo y hacerse obediente a las normas de Dios y a su voluntad. ¡Y esa es la clave! El sendero a la paz no estuvo en buscar tener control de la situación, sino en rendir ese control a Dios y seguir su dirección.

Puedes hacer esta misma oración y emprender el camino de la ansiedad a la paz. En efecto, hablemos con Jesús ahora mismo…

"Querido Jesús, por favor toma mi ansiedad y remplázala con tu perfecta paz. Perdona mis pecados y trae un sentido de propósito y plenitud a mi vida. Te entrego mi corazón y te pido que tomes el control de mi vida ahora. Gracias Jesús."

Muy bien, esto es lo que harás a continuación: haz click en el botón "Sí" en esta pantalla y alguien se pondrá en contacto contigo. Tal vez estés interesado pero no estés listo todavía para dar este paso hacia Jesús. Jesús estará allí cuando estés listo, porque Él te ama.