Muerte
Mientras transitas por este largo viaje que es la vida, puedes emprender el camino de la muerte a la vida eterna.
La muerte no respeta a nadie. Es fría, impersonal y simplemente tan… terminante. Podemos hablar de la muerte de un sueño, la muerte de la esperanza, la muerte de las relaciones, y a la larga de la muerte física. Todas estas formas de muerte acarrean una pérdida terrible y dolorosa en distintos grados. Solo el pensamiento de ella puede hacernos sentir desesperanza, depresión, vacío, ansiedad o temor.
Otra forma de muerte es la muerte espiritual. Esa es la más importante de todas, ya que determina tu vida después de la muerte. Dónde pasarás la eternidad está determinado por lo que hiciste mientras tenías vida y respirabas aquí en la Tierra.
No es raro oír de gente que le teme a la muerte. Una celebridad de TV estaba abriendo su corazón y contando que lo que más temía en el mundo era la muerte física. No sabía lo que le sucedería después que muriera o lo que debía hacer para ir al cielo. Lo desconocido de su destino futuro y a quién tendría que enfrentar lo llenaban de temor cada vez que hablaba de la muerte.
Otros creen que después de esta vida no hay nada más que oscuridad. Luego de una vida vibrante y multidimensional, en un mundo lleno de colores brillantes y de paisajes fascinantes, sonidos y personalidades, algunos creen que todo lo que hay después de la vida es… ¡nada! ¡Pero tiene que haber algo más! Cómo puede ser que un mundo rebosando de aventura, pasión y vida, sea seguido de una eternidad de… ¿nada?
Si no sabes cómo entrar al cielo o dónde pasarás la eternidad, entonces tienes razones –buenas razones– para temer la muerte. Pero hay una respuesta y se encuentra en la Biblia. Ella dice que solo hay un camino al cielo y es creer en el nombre del Señor Jesucristo. Creer es más que solo admitir que Jesús es el Hijo de Dios, más bien significa que le confías a Él cada área de tu vida. Te aferras a Él como a ningún otro. Te apoyas en Él para que supla cada una de tus necesidades. También significa que lo amas con tu corazón, mente, alma y fuerzas. Mira, Jesús vino a la Tierra hace más de dos mil años atrás para mostrarnos cómo obtener acceso a Dios, el Padre.
Dios es perfecto y en Él no hay pecado. La paga de los que han pecado es la muerte. La muerte es la separación eterna de Dios. Como toda la humanidad ha pecado y se ha perdido la perfección de Dios, ¿cómo podemos establecer una relación con Él? ¿Quién pagará el castigo por nuestro pecado? Bueno, Dios nos ama a ti y a mí de tal manera que entregó a su Hijo, su único Hijo, Jesucristo, para pagar ese precio por nosotros muriendo en la cruz.
Pero la historia no termina allí. Jesús es perfecto amor y Él resucitó después de tres días de haber sido crucificado. ¡La muerte no pudo retenerlo en la tumba! Jesús entonces regresó a su legítimo lugar, a la diestra de Dios el Padre en los cielos. La Biblia dice que si aceptas a Jesús como tu Señor y Salvador, entonces pasarás la eternidad con Él en el cielo. Mientras que la muerte física es inevitable para cada uno de nosotros, no tenemos que temer a la muerte porque podemos vivir con Dios para siempre.
Si estás listo, acompáñame y hablemos con Jesús ahora...
"Querido Jesús: Sé que mi comportamiento y las decisiones que he tomado en la vida me impiden ir al cielo. Por favor perdóname por lo que hice. Enséñame a vivir en rectitud e integridad. Rindo mi corazón a ti y te pido que tomes el control de mi vida ahora. Gracias Señor."
Muy bien, esto es lo que harás a continuación: haz click en el botón "Sí" en esta pantalla y alguien se pondrá en contacto contigo. Tal vez estés interesado pero no estés listo todavía para dar este paso hacia Jesús. Jesús estará allí cuando estés listo, porque Él te ama.

